El lunes día 17 de marzo, algunos siervos que colaboraron desde los inicios de la comunidad nuevoapostólica en Guinea Ecuatorial, muchos de ellos ahora en estado de descanso, participaron en una charla en la cual pudieron compartir con los presentes algunas experiencias vividas en el pasado. También pudieron compartir con la generación joven sus deseos de amor para la iglesia en el futuro. En dicha charla participaron el Apóstol (e.d.) Volker Kühnle (VK), el Apóstol (e.d.) Gonzalo Esono Aló (GEA), el Anciano de Distrito (e.d.) Santiago Mba Nguema (SMN), el Evangelista de Distrito (e.d.) Ulrich Fink (UF) y el Evangelista de Distrito Justino Bayeme Ela (JBE). La charla fue moderada por el Apostol Salvador Mitogo Obiang (SMO) y la hermana Ana Celedonia (AC).
AC: Hemos podido ver en los archivos de historia las dificultades y riesgos que atravesaron para llevar el mensaje de gracia en nuestro país, incluso a lugares remotos en medio del bosque denso tropical y bajo unas condiciones poco agradables. Se necesita coraje para ser misionero. ¿Dónde encuentra el coraje para ser misionero?
VK: Una llamada de Dios es siempre algo especial. El temor de Dios siempre nos ayuda a mantener nuestros votos a Dios. Dios siempre ayudó para su protección angelical. También la colaboración de los hermanos ayudó mucho para poder llevar a cabo la misión encomendada.
AC: Usted ha visitado algunas comunidades y ha podido vivir algunos servicios divinos, seguro que ha sentido mucha nostalgia y le habrán venido en la mente algunos recuerdos del pasado. ¿Cuáles son los aspectos de nuestra identidad que se siguen conservando hasta hoy?
UF: En la identidad aún me impresiona la alegría y la fidelidad de los hermanos. También la autenticidad de los siervos es algo maravilloso.
AC: En 1987 y 1988 se empiezan a realizar servicios divinos en las viviendas de los hermanos. Se realizaron varios servicios divinos en su vivienda en Bata en el año 1988. De pequeñas semillas brotan grandes árboles con muchos frutos. Hoy nuestra iglesia cuenta con varias capillas construidas. ¿Cuál fue su motivación para abrir las puertas de su casa a los misioneros nuevoapostólicos?
GEA: Un amigo me invitó a un servicio divino en un hotel de Bata, el evangelista Esteban Membia que ahora ya se encuentra en la eternidad. Yo era entonces un católico y lo había sido desde muy pequeño, por tanto, siempre tenía la concepción de que los servicios divinos siempre debían desarrollarse en una iglesia donde todos pudieran acceder. Después del servicio divino yo mantuve un pequeño debate con los misioneros presentes en dicho acto los cuales me invitaron para otra conversación el día después. Tras otro encuentro con los misioneros me quedé convencido por el testimonio que me dieron. Más tarde les propuse que se pudiera realizar un servicio divino en un espacio más abierto al público, ellos estuvieron de acuerdo con la idea y pudimos realizar un servicio divino en el espacio exterior de donde yo vivía entonces. En aquel servicio divino fui sellado por el Apóstol Herbert Voz como el miembro número once de la Iglesia Nueva Apostólica en Guinea Ecuatorial. Aquel lugar se quedó entonces, de manera provisional, como el lugar donde se concentraban los hermanos y hermanas para los servicios divinos. Más tarde pudieron sellarse más miembros. Siempre agradezco a Dios que la iglesia ha seguido creciendo hasta nuestros días.
AC: Usted tuvo el primer contacto con los primeros misioneros nuevoapostólicos que llegaron por vez primera a nuestro país. En el artículo sobre la historia de nuestra iglesia se le llama “ángel taxista”. ¿Podría contarnos cómo fue aquel primer encuentro con el Apóstol Werner Kühnle y el Presbítero Antonio Martínez en el año 1987?
JBE: Yo trabajaba como controlador en el aeropuerto de Malabo, pero también tenía entonces un coche con el que realizaba el servicio de taxi después del trabajo en el aeropuerto. Aquel día, después del trabajo, cogí mi coche para empezar el servicio de taxi, fue entonces que me encontré con los dos misioneros en el control de policía hablando en alemán. Yo también tenía alguna noción del idioma, entonces me comuniqué con ellos en alemán, lo que les llamó la atención y me propusieron llevarles a un hotel en el que pudieran alojarse. Al llegar al hotel me pidieron orar con ellos y me explicaron su misión en Guinea Ecuatorial, la cual era venir a preparar las almas para el retorno de Cristo. Ellos me propusieron invitar también a mis hermanos para ello. En su segunda visita a Guinea Ecuatorial yo fui bautizado y sellado. Más tarde me trasladé a la región continental del país para un proyecto de construcción del aeropuerto de Bata y llevé algunos folletos de la Iglesia Nueva Apostólica. Me encontré con mi amigo, el difunto evangelista Esteban, y le di testimonio sobre la fe nuevoapostólica. Él se vino a Malabo conmigo y nos encontramos también con otro amigo nuestro, el difunto Pastor Facundo Alicia, primo de Esteban, le dimos testimonio y ambos fueron sellados. Más tarde el Evangelista Esteban, entonces hermano, regresó a la región continental y le dio testimonio a su amigo, el Apóstol Gonzalo (ya en descanso). Es un milagro el modo en el que la obra de Dios ha crecido en el país.
AC: En 1988 fue ordenado el primer Diácono para el interior del país. En dicha ordenación, las palabras del Apóstol Volz fueron “eres el primer portador de ministerio que yo ordeno para un lugar en el cual no hay comunidad. Empieza a trabajar, el fiel Dios estará contigo”. De sus manos han nacido muchas comunidades de nuestro país. ¿Cuáles fueron sus experiencias cuando dio testimonio en los poblados donde no se conocía nada acerca de la fe nuevoapostólica?
SMN: Yo fui invitado por mi amigo, el Apóstol Gonzalo, entonces Presbítero. Él me dio testimonio sobre la fe nuevoapostólica y pude participar a un servicio divino donde fui invitado a colaborar en el altar como co-oficiante, sin tener ninguna experiencia. En dicho servicio divino fui ordenado en el ministerio de Diácono y recibí el encargo divino de dar testimonio sobre la fe en los poblados del interior del país. Al principio tuve miedo de cumplir con el encargo, teniendo en cuenta mis limitaciones y el riesgo que suponía hablarles a la población sobre alguna otra fe, ya que más del 90% de los habitantes de todo el país profesaban la fe católica. Fue muy difícil para mí entonces, en algunos pueblos sufrí algunas tribulaciones, recuerdo que algunos se referían a mí como el chico de la moto, pero siempre encontré las fuerzas en nuestro Señor Jesucristo y siempre estuve en comunión con mi portador de bendición, el entonces Presbítero Gonzalo. El número de comunidades creció bastante en el interior del país y muchas almas fueron selladas durante las visitas de los Apóstoles.
AC: En 1987 llegan los primeros misioneros nuevoapostólicos a Guinea Ecuatorial. En 1992 la iglesia crece exponencialmente en todo el país. ¿Cuál cree, que fue el factor determinante para el desarrollo de la iglesia en todo el país, durante los primeros cinco años?
GEA: El crecimiento de la Obra de Dios en nuestro país fue un gran milagro de Dios, no puede atribuirse a las habilidades que pudiéramos tener entonces como humanos. Recuerdo que algunos pueblos nos enviaban cartas de invitación, a fin de que pudiésemos llegar a ellos y predicarles el Evangelio de Jesucristo. Hoy tenemos una juventud muy especial, lo cual es muy importante para la iglesia en nuestro país. Los jóvenes deberían ser conscientes de los milagros que el Evangelios de Jesucristo puede hacer en ellos. En el pasado los accesos para llegar a las comunidades eran muy difíciles, pero ahora es más fácil poder llegar a muchas comunidades. Los jóvenes deberían aprovechar estas comodidades y hacer que la obra de Dios crezca aún más en nuestro país hasta el retorno de Cristo.
AC: La evangelización puede llegar a encontrarse con resistencias y adversidades, y a veces las respuestas a los misioneros pueden llegar a ser hostiles. ¿Cómo fueron recibidos en las comunidades? ¿Cómo llegaron a superar las adversidades?
UF: Yo creo que fue muy fácil la aceptación de los hermanos y hermanas, ellos nos recibieron en las comunidades con mucha humildad y fe. Nunca fue un esfuerzo en vano visitar a los hermanos en las comunidades a pesar de las dificultades que pudieran existir entonces. El amor de los hermanos es el tesoro más grande que guardo en mi corazón, y me alegro mucho de poder ser un miembro más de la Iglesia Nueva Apostólica en Guinea Ecuatorial.
AC: Usted visita Guinea Ecuatorial por vez primera en el año 1988, como Obispo. El idioma es un factor muy importante para la inclusión social, ya que en este tiempo usted no dominaba el idioma oficial de nuestro país (el español). La incertidumbre hacia una tierra nueva que nunca ha visitado, también puede despertar muchas emociones. ¿Cuáles eran sus pensamientos al tener que viajar por vez primera a Guinea Ecuatorial?
VK: Yo era muy joven, tenía apenas 35 años. Como todo joven, yo tenía mucha curiosidad para conocer nuevas culturas, y estoy muy agradecido por haber conocido Guinea Ecuatorial. Es verdad que a veces hubo algunos pequeños obstáculos, pero aquello sirvió para fortificar mi fe y mi entusiasmo. Tengo siempre el anhelo de volver a Guinea Ecuatorial donde he perdido una gran parte de mi corazón.
Algunos pensamientos:
VK: Los jóvenes y los niños son el futuro de la iglesia, debemos conservar nuestro gozo y afán, debemos conservar el primer amor. Agradezco por la ordenación de hermanas, ellas deben ser fuertes y estar dispuestas a servir. Nuestras ofrendas y sacrificios siempre son una expresión de agradecimiento a Dios por lo bueno que hizo por nosotros. Quisiera recordar las palabras del Apóstol de distrito Karl Kühnle “Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy”. Os deseo muchas alegrías. Velad, porque ¡nuestro Señor viene!
GEA: Los jóvenes son el futuro de la iglesia, ellos heredan la iglesia de Cristo para la administración de dones y la preparación de la novia de Cristo. Para poder llevar la obra de Dios a la feliz culminación, es necesario que trabajen con sabiduría y sirvan con humildad; y nunca deben desvincularse de la motivación con la que sirvieron los siervos de la primera era, que es prepararse siempre por el retorno de Cristo “Maran-atha, nuestro Señor viene”.
SMN: Yo me recuerdo en una ocasión que fui a dar testimonio en algún poblado, los habitantes de allí me arrebataron mis pertenencias, tanto la bicicleta como las obleas. Más tarde, tras un encuentro muy tenso, Dios hizo un gran milagro y permitió que aquellos que al principio mostraron una fuerte oposición, al final de la jornada pudiesen aceptar la fe y terminamos el día orando juntos. Yo siempre serví en una comunión estrecha con mi portador de bendición. Los jóvenes nunca deben descuidar la vinculación con el portador de bendición.
JBE: La historia se transmite de generación en generación. Nosotros hemos puesto la semilla, pero ahora esta semilla debe crecer y dar frutos. Es responsabilidad de los jóvenes que esta semilla crezca y no sea afectada por las bacterias que pueden hacerla marchitar y morir. Nosotros les apoyaremos siempre y Dios siempre les va a sostener.
UF: En un servicio divino del Apóstol de distrito Karl Kühnle, los hermanos cantaron “¡Qué lindo es ser apostólico!” De verdad, es tan lindo ser nuevoapostólico, este es el sentimiento que siempre queremos tener en nuestros corazones.