Un total de 302 miembros asistieron al Servicio Divino en la comunidad de Bata 1
29 de octubre de 2025

En una hermosa comunión, los hermanos y hermanas de Guinea Ecuatorial celebraron la fiesta de Ofrenda de Agradecimiento. Un gran número de miembros se concentró en las comunidades centrales de los distritos.

Fiesta de ofrenda de acción de gracias
En el primer domingo del mes de octubre de cada año la Iglesia Nueva Apostólica celebra en todo el mundo la tradicional fiesta de acción de gracias. Durante la celebración los miembros, impulsados por su fe y amor a Dios y a su obra, traen una ofrenda adicional en señal de agradecimiento por las bendiciones materiales y espirituales recibidas de Dios. Tal como se señala en el catecismo en preguntas y respuestas de la Iglesia Nueva Apostólica “la ofrenda no es una obligación impuesta; tampoco se puede hacer esperando una retribución. La disposición a la ofrenda resulta más bien de la fe, el agradecimiento y el amor a Dios”. Por tanto, las ofrendas son una expresión de agradecimiento por las dadivas divinas. Las ofrendas económicas son destinadas para apoyar la actividad mundial de la iglesia.

Festejando juntos
En la celebración de este año los hermanos se han concentrado en las comunidades centrales de cada distrito y en algunas comunidades pequeñas. En las comunidades centrales asistieron a dichos encuentros, entre cien y trecientos miembros; mientras que en las comunidades pequeñas la media de asistencia varió entre treinta y cinco, y setenta miembros. En Bata, durante el Servicio Divino, se exhortó a los presentes a agradecer a Dios siendo fieles al Evangelio de Jesucristo desde nuestra comunidad, la familia y en la sociedad; y traer nuestras ofrendas a Dios con gozo, sabiendo que nuestras ofrendas materiales ayudan a la iglesia en su misión, y nuestras ofrendas espirituales desarrollan en nosotros la imagen de Jesucristo.

Vivir en comunión los unos con los otros
Además de las ofrendas, los hermanos aprovechan esta ocasión especial para vivir unánimes. En algunas comunidades, después del Servicio Divino, los miembros se juntaron en las casas de algunos hermanos de la comunidad para comer juntos, reflejando así la vida de los cristianos en la comunidad primitiva (Hechos 2:46); otros aprovecharon en visitar a los hermanos enfermos para reconfortar su fe.