El Apóstol Salvador Mitogo, bebiendo el agua del pozo recien inaugurado
7 de enero de 2026

Entre el 28 de noviembre y el 5 de diciembre, el Apóstol Salvador Mitogo Obiang inauguró dos pozos de agua potable. Uno en Kolat (Niefang) y el otro en Nkoho (Kogo).

La necesidad de agua potable en Kolat y Nkoho
Kolat es un pequeño poblado del distrito de Niefang; allí viven alrededor de 200 habitantes. Aquellos, en su mayoría viven del campo. Cerca de 40 son miembros nuevoapostólicos, los cuales forman la comunidad de Kolat. El rio Nvuru les da vida a los habitantes del pueblo, muchos lo usan para bañar y realizar las tareas domésticas. Nkoho es un poblado del distrito de Kogo. Allí viven alrededor de 150 habitantes. Unos 20 entre ellos son miembros nuevoapostólicos. En Nkoho pasa un rio llamado igual que el mismo poblado (Nkoho), el cual serpentea por varios pueblos de la zona de Kogo, y cuyas aguas son aprovechadas por los habitantes del pueblo para diferentes utilidades domésticas. Debido a la mala calidad del agua de los dos arroyos, los habitantes del pueblo sufren a menudo enfermedades, especialmente los niños.

Una donación de hermanos
Durante sus visitas a las comunidades el Apóstol Salvador Mitogo pudo conocer los ríos Nvuru y Nkoho; aquella fue una experiencia especial. Ambos proyectos fueron posibles gracias a los recursos financieros que proporcionó la Fundación Jörg Wolff, inspirada por creyentes del sur de Alemania, conmovidos por la necesidad de los habitantes del Kolat y Nkoho.

Un pozo de agua potable para todos
Las inauguraciones se realizaron en presencia de los habitantes del pueblo y las autoridades locales de los respectivos distritos. En sus palabras explicó el Apóstol a los presentes que el agua es un signo de vida, indispensable para nuestra supervivencia. Nuestro Señor Jesucristo se presentó a sí mismo como el agua de la vida. Quien puede acceder fácilmente al agua debe ser muy agradecido por la gracia que recibe de Dios. Hay personas que tienen que caminar varios kilómetros para conseguir agua; otros abandonan sus hogares por la escasez de agua y tienen que emigrar a otros lugares en busca de esta sustancia vital. Con la donación de pozos de agua potable, la Iglesia Nueva Apostólica con el apoyo de la Fundación Jörg Wolff reafirma su compromiso social. Una caridad basada en la ética cristiana. En el libro de Apocalipsis (22:17) leemos “y el que tenga sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente”. Todos estamos llamados a beber de esta agua, no es una donación exclusiva para los miembros nuevoapostólicos, sino que es para todos. Aclaró el Apóstol.

Una ayuda muy bien recibida
Aquellas donaciones tuvieron un impacto especial en el corazón de los residentes, tanto los de Kolat como los de Nkoho. En sus impresiones, dijeron los habitantes y el delegado de gobierno de Kogo (DdGK): Kolat: Ahora tenemos un pozo con una mejor calidad de agua potable. A demás de nosotros, también vienen habitantes de los pueblos vecinos para tomar esta agua. Agradecemos infinitamente a Dios por habernos brindado este socoro a través de los buenos hombres.

Nkoho: El agradecimiento es tan grande que no cabe en nuestras bocas. Dios ha abierto las puertas de la bendición para nuestro pueblo. Este pozo no solo servirá para nosotros los que vivimos aquí, sino que también pueden beber de él todos los viajeros. (DdGK): Agradecemos a Dios que ha dado medios a los bienhechores para que nos pueda tocar esta gracia. Agradecemos también a la Iglesia Nueva Apostólica por su fe con obras. Hoy dejáis un gran rastro imborrable en este pueblo.