Muchas comunidades de Guinea Ecuatorial celebraron la fiesta de Pascua juntos. En 15 comunidades vivieron algunos 1.150 hermanos y hermanas vivieron el Servicio Divino por retransmisión, conducido por el Apóstol de Distrito Michael Erich desde la comunidad de Kempten (sur de Alemania). El Apóstol de Distrito solicitó contribuciones para el sermón al Obispo Paul Hepp, al Apóstol Volker Keck y a su sucesor designado como Apóstol de Distrito, el Apóstol Martin Rheinberger.
Pese a que la señal de retransmisión no fue muy buena, los hermanos se alegraron y agradecieron por haber vivido la Pascua en comunión.
Un mensaje de esperanza y claridad sobre nuestro futuro
El mensaje de Servicio Divino de Pascua les dio a los hermanos y hermanas un aliento especial de esperanza y una visión más clara del futuro. Para la ocasión, el Apóstol de Distrito predicó sobre la palabra de Marcos 16:15 “… y les dijo: id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”.
Jesús ha resucitado. Sí, realmente ha resucitado
Al inicio de su prédica el Apóstol del Distrito recordó la tradición ortodoxa, según la cual en Pascua uno saluda con las palabras "¡Cristo ha resucitado!" y la persona a la que se dirige responde: "¡Cristo ha resucitado verdaderamente!" Sin el Viernes Santo, la Pascua no habría sido posible; pero sin la Pascua, el Viernes Santo tampoco tendría sentido, explicó el Apóstol de Distrito. Nosotros debemos creer en la resurrección de Jesucristo y dejarnos llevar por el poder del Espíritu Santo, el cual debe renovarse y tener más espacio en nosotros. Muchos fueron los testigos que vieron a Cristo resucitado, aquello no fue solo simbólico, sino que realmente ocurrió. Con la resurrección de Cristo tenemos la garantía de que su obra será terminada, y que realmente Él volverá y tomará a los fieles.
El Cristo resucitado está entre nosotros
El encuentro con Jesús en cada Servicio Divino debería tener sus consecuencias: que tengamos una fe firme y alegre; y tener una vista segura sobre el retorno de Cristo. Si queremos llevar el mensaje de Pascua a otros, primero debemos estar llenos de la vida de Cristo en todas las circunstancias de nuestra vida cotidiana. Solo podemos llegar a Dios a través de Jesucristo. Por tanto, el Evangelio debe interiorizarse, llenarse y reflejarse en nosotros, para así poder llevar la luz de Pascua a otros; esto es posible en aquellos que tienen el don del Espíritu Santo.
Somos parte de la resurrección de Cristo si le seguimos
El Servicio Divino no es simplemente un ensayo cristiano, sino un encuentro con el Resucitado – quiere decir, un vivir de Su presencia hoy en nuestro tiempo. Allí donde están los apóstoles y los ministerios, allí está Cristo en medio de la comunidad, y Él está también en el anuncio del Evangelio. Nosotros debemos ocuparnos de la palabra que escuchamos en cada Servicio Divino y vivir nuestra vida según esta palabra. Dicha palabra no es solo una exhortación, sino también una confirmación de lo bueno que ha sido hecho; y en el Servicio Divino podemos vivir en el círculo de los hermanos y hermanas lo bueno que ha sido hecho en cada uno por la palabra de Dios.
Nuestra fe debe ser viva, no una rutina
Muchas veces, como humanos corremos el riesgo de entrar en la rutina cuando hacemos algo cientos o miles de veces. En cada Servicio Divino oramos el Padre Nuestro, y es posible que lo hagamos con pensamientos vagos. Al igual que tomar la Santa Cena. Nuestra fe debe ser una fe viva, no una rutina.
Id por todo el mundo y predicar el Evangelio
En todo el mundo el Evangelio es predicado, y en diferentes circunstancias. No debería ser impuesto el Evangelio, sino predicado a todos, sin criterios de exclusión. La influencia cultural no debe impedir la predica fiel del Evangelio. Lo que el oidor de la palabra haga con ella no es el problema del que predica. Si somos conscientes de que estamos cumpliendo con la tarea que nos ha encomendado Jesucristo, entonces cada uno podrá ser una bendición donde sea que se encuentre.