Ocho flautistas se graduaron en la comunidad central de Bata tras finalizar su formación en el toque de la flauta. El acto de clausura contó con la entrega de certificados a los participantes.
La música vivifíca y crea armonía y paz
La música es esencial para la vida de la comunidad; ella fortalece el gozo en los miembros y la paz para aquellos que pasan por algunas tribulaciones. Los Servicios Divinos son unos encuentros aún más solemnes y bendecidos con la armonía de la música. En muchas comunidades de Guinea Ecuatorial los miembros, aún sin instrumentos musicales, crean el gozo cantando en el coro local con sus voces. En algunas comunidades grandes, como la comunidad central de Bata y la comunidad de Malabo, los coros cuentan con el apoyo del órgano; ahora en Bata 1 también se puede escuchar el toque de la flauta durante los Servicios Divinos y en los conciertos para algunas celebraciones.
Una ofrenda dada de corazón
Durante unos años la hermana Seane aprendió a tocar la flauta en la comunidad de Vanderbijlpark (Sud – África). A su regreso a Guinea Ecuatorial ella trajo flautas de soprano, para también enseñar a hermanos y hermanas coristas de las diferentes comunidades nuevoapostólicas del país. Aquella iniciativa resultó ser muy interesante para los coristas, y muchos se animaron en aprender a tocar la flauta. Por ahora, la proyección es incorporar la flauta para las orquestas, en un futuro, de las comunidades de Bata y Malabo; mientras que en las demás comunidades donde no hay instrumentos musicales, la flauta podría incorporarse para acompañar al coro durante los Servicios Divinos y otras actividades eclesiáticas.
Un deleite para la comunidad
En el mes de enero de este año se aperturaron las clases para los primeros flautistas. Es verdad que el proceso de aprendizaje no es muy fácil, pero la paciencia, la perseverancia y la disciplina son siempre las mejores recetas para lograr un objetivo especial como lo es “el aprender a tocar la flauta”. Al cabo de cuatro meses se concluyó el programa para los primeros flautistas. En total fueron unos ocho los que se graduaron el domingo 10 de mayo. Durante la graduación se entregaron certificados a los finalistas y ellos tocaron unas notas muy agradables para la comunidad. Ahora en los Servicios Divinos y otras ocasiones especiales, los hermanos se deleitan del agradable sonido de la flauta. Actualmente se están formando también hermanos y hermanas de la comunidad de Nkuantoma.