Jóvenes de la comunidad central de Bata y de Mbini se han concentrado este domingo en Handje, para un encuentro local de juventud.
Reforzando la comunión en la juventud
Muy temprano, en la mañana del domingo, día 23 de agosto 2026, los jóvenes de Bata se concentraron en su comunidad central, para viajar hacia Mbini. Al llegar a Mbini, se encontraron con los jóvenes de allí, y juntos emprendieron el viaje a Handje, donde más tarde vivieron momentos de mucha comunión entre ellos.
Buscad primeramente el reino de Dios
El encuentro comenzó con un Servicio Divino, conducido por el Dirigente Nacional de la juventud,el Evangelista de Distrito Cristino Nkogo Obama Alene. Para la ocasión, el Evangelista de Distrito sirvió con el texto bíblico de Mateo 6:33 “mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.
Seamos fieles a Jesucristo ante las ofertas del mundo
En su prédica, el Evangelista de Distrito exhortó a los jóvenes a procurar una comunión estrecha con Dios en los días de su juventud y permitir que el Evangelio de Jesucristo pueda crear en nosotros la identidad perfecta de los hijos de Dios. Debemos siempre revisar nuestro comportamiento a la luz del Evangelio de Jesucristo. La opción más fácil es comportarnos como lo hace la mayoría, y así evitamos las confrontaciones con el mundo. Pero nosotros debemos permanecer fieles a Jesucristo, aún si la oferta que nos puede llevar a la perdición es muy codiciosa. Resaltó el Evangelista de Distrito.
Usemos nuestros talentos para ganarnos la vida con honradez
Después del Servicio Divino se siguieron con las charlas y otras actividades. La primera charla, conducida por el Presbítero Salvador Esono de la comunidad central de Bata, tenía como tema “la importancia del trabajo”. Durante su exposición, el Presbítero tomó referencia de algunas exhortaciones bíblicas sobre la importancia del trabajo y animó a los jóvenes a aprochar sus habilidades y poder ganarse la vida con honradez. Dios nos ha dado unos dones, los cuales podemos usar para aportar soluciones a los problemas que cada día surgen alrededor nuestro; explicó el Presbítero.
La juventud es la etapa de las realizaciones
También fueron muy reconfortantes los consejos del Apóstol Gonzalo Esono Aló (en descanso), quien había asistido al Servicio Divino en la comunidad de Handje; él compartió con la juventud su experiencia de ¡cómo la fe en Dios y el trabajo duro lo habían ayudado a alcanzar importantes bendiciones en su vida!. Todo es posible si ponemos a Dios en el primer lugar. Nuestro entorno está lleno de gente que se queja de lo difícil que se están poniendo las cosas y lo dura que se vuelve la vida cada vez más; nuestra juventud no es excenta de los problemas que afronta nuestro entorno. La juventud es la etapa perfecta para las realizaciones. Nuestros jóvenes deben descubrir su propósito en la vida, y actuar siempre con valentía ante los retos de la vida; añadió el Apóstol (en descanso).
La indiferencia de nuestra juventud ante el deber de casarse
Tras la primera presentación, el Presbítero Nicolás Matías Nfumi, también de la comunidad central de Bata, expuso el tema sobre la importancia de formar una familia. En nuestro tiempo, el compromiso de formar una familia o de cuidar una familia se ve desaprobado en nuestros jóvenes. El índice de jóvenes solteros cada vez es creciente; pareciera que ellos esperan otra etapa más perfecta en un futuro, en la cual puedan contraer un matrimonio. La Biblia nos da una enseñanza correcta sobre el matrimonio. Como hijos de Dios, deberíamos basar nuestras decisiones y nuestro comprtamiento en los principios divinos, y no en nuestras propias opiniones basadas en las vivencias de la temporalidad.
Aprendiendo y jugando juntos
Después de las charlas, se les dio a los jóvenes una breve explicación sobre cómo manejar nuestro catecismo en preguntas y respuestas; luego de esta explicación, ellos participaron en un juego de lectura y aprendizaje de los diez artículos de la fe nuevoapostólica; algunos también participaron en algunos juegos de entretenimiento, como el Akong. Finalmente, tras una comida en comunión, todos regresaron alegremente a sus casas.